No te tuve, no te tengo, ni te tendré, pero habitas en mi alma desde el principio de nuestra existencia. Cuando dos energías convergen en el mismo pensamiento, en el mismo instante, se enlazan en un lazo más profundo que cualquier realidad tangible. Así nos unimos sin saberlo, en un encuentro sin tiempo ni espacio,Sigue leyendo «El Vínculo Invisible»