La destrucción del alma no es un evento físico, sino emocional y espiritual. Puede ser el resultado de una tragedia personal, como la pérdida de un ser querido, o puede surgir de la desilusión y el desencanto con el mundo. A veces, es el resultado de nuestras propias acciones, cuando nos desviamos de nuestros valores ySigue leyendo «La destrucción del alma»